IQS Tech Factory, un centro de emprendeduría único, en el que confluyen ciencia, ingeniería y management

Jueves, 28 Enero, 2016
Temática: 
IQS Tech Factory
Dr. Pedro Regull, director general de IQS, en la apertura de la presentación oficial de IQS Tech Factory
Oriol Pascual, director de IQS Tech Factory, durante su intervención
De izquierda a derecha, Dr. Carles Colominas, de Flubetech, Pepe Borrell, de Crowdcube, Eduard Diviu, de Sagetis Biotech, Òscar Pierre, de Glovo App, durante la mesa redonda moderada por el Dr. Antoni Olivé, profesor de IQS School of Management
Vista general de la sala durante la presentación oficial de IQS Tech Factory. 
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PRESENTACIÓN
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IQS ha sido tradicionalmente una plataforma generadora de empresas de carácter industrial", recordaba el Dr. Pedro Regull, director general de IQS, en la apertura de la presentación oficial de IQS Tech Factory, ante una nutrida representación del ecosistema emprendedor de Barcelona, ​​empresarios y directivos, jóvenes emprendedores y estudiantes, todos ellos entusiastas y expectantes.

"De las aulas de IQS han surgido al menos 348 emprendedores, 461 compañías, 5.600 puestos de trabajo, y en total tienen una cifra anual de negocio de 1.084 M € –precisaba el Dr. Regull–, según los resultados de la tesis doctoral de la Dra. Núria Vallmitjana. Con 111 años de historia, IQS fue el primer centro universitario que aglutinó a su alrededor un grupo de empresas industriales, el más antiguo del país en esta tipología. La fecha de fundación de IQS es de 1905 en Roquetes, Tortosa. Y el traslado a Barcelona es de 1916. La llegada a la capital se produce por la necesidad de estar al lado del tejido profesional e industrial de la sociedad. Mucho antes de las escuelas de negocios, que surgen en torno a 1958."

Según Oriol Pascual, director de IQS Tech Factory, "la nueva plataforma aspira a renovar este cúmulo de experiencias y convertirse en el centro de actividad emprendedora de IQS, que tiene por objetivo promocionar el emprendimiento de base científico-técnica, y ofrecer apoyo a todas aquellas personas, sean de donde sean, que inicien un proyecto empresarial de carácter industrial y transformador, abierto a toda la comunidad científico-técnica. IQS es un centro de emprendimiento único donde confluyen la ciencia, las ingenierías y el management".

El centro actualmente ya acoge cinco spin-offs de IQS: Sagetis Biotech, Sailing Technologies, Hydrokemós, Flubetech, Tractivus, dedicadas a diversas disciplinas como la biotecnología o los nuevos materiales. Pero también está abierto a recibir proyectos externos al centro universitario.

IQS Tech Factory da soporte en aspectos como la definición de una adecuada estrategia de protección intelectual, orientación en las vías de financiación, ofreciendo pautas de desarrollo de negocio, facilitando la creación de equipos, asignando un mentor con probada trayectoria e incluso dando acceso a un espacio de trabajo.

Para llevar a cabo su tarea IQS Tech Factory tiene a su alcance unos recursos importantes: 1.500 estudiantes y más de 12.000 alumni de ingenierías y management, 7.500m2 de laboratorios y talleres y 13 grupos de investigación avalados con numerosas contribuciones académicas. Asimismo, cuenta con un Consejo Asesor integrado por Dr. Josep Arcas, Frederic Abelló, Luis Fernández-Goula, Dr. Juan Roure, Xavier Viladegut, José Luis Sanfeliu, Roberto Gili y el propio Dr. Pedro Regull.

Para Oriol Pascual, director de IQS Tech Factory, "el centro persigue crear un ecosistema de start-ups industriales, conectarlas con el talento que hay dentro de IQS y contribuir a la creación de un nuevo futuro industrial para Cataluña".

La mesa redonda sobre "El mundo de las start-ups" contó con el apoyo de emprendedores de actualidad como Òscar Pierre (Glovo App) o Pepe Borrell (Crowdcube), puntas de lanza de la economía colaborativa y del crowdfunding respectivamente, así como emprendedores de base científico-técnica de IQS como Eduard Diviu (Sagetis Biotech) y el Dr. Carles Colominas (Flubetech), dedicados a la liberación de fármacos y nuevos materiales respectivamente. La mesa estuvo moderada por el Dr. Antoni Olivé, profesor de IQS School of Management, que estimuló el debate con una lluvia de preguntas incisivas.

Òscar Pierre, de Glovo App, defendió la magia de la economía colaborativa que reclama urgentemente una regulación acorde con los nuevos tiempos y que evite los pleitos. Ingeniero aeronáutico que estaba en prácticas en Airbus, lo deja todo para crear una start-up: "A través de la Glovo App, cualquiera puede hacer un encargo (comprar un cargador, entregar un sobre, llevar un menú de McDonald's): los Glovers, autónomos geolocalizados o estudiantes, van en bici o moto y lo llevan en menos de una hora".

Pepe Borrell explicó que la plataforma de microfinanciación Crowdcube, fundada en 2011 en el Reino Unido, ha integrado totalmente la joint venture constituida en 2014 en Barcelona con el mismo nombre. "Aquí, el negocio de Crowdcube crece deprisa y en un año y medio de vida hemos conseguido canalizar tres millones de euros para un total de 20 empresas."

Eduard Diviu, de Sagetis Biotech, dedicada a buscar la manera de atravesar la barrera hematoencefálica para hacer mucho más efectivos los fármacos, explicó la convicción que se necesita ante los peligros que una "biotech" tan valiente pueda acabar en fracaso, al cabo de los años y después de fuertes inversiones.

Carles Colominas definió la frontera entre lo que significa explorar una tecnología dentro de un grupo de investigación y lo que supone explotarla empresarialmente. Este es el caso de Flubetech, que ha sabido resolver problemas industriales hasta ahora pendientes.

A la pregunta del moderador sobre qué consejo daría a todos aquellos que quieran dar el salto a la piscina del emprendimiento, las respuestas fueron coincidentes y algo capicúa: de entrada que cada emprendedor examine a fondo qué puede aportar al mundo, que no se fije tanto en lo que quiere ser como que sepa elegir las oportunidades que surjan, y sobre todo que desde el primer momento calcule bien la estructura que necesitará más adelante. Y que siempre, ante los nuevos problemas, busque un buen consejo.

También respondieron todos a la pregunta: ¿Qué le pediríais a un centro como IQS Tech Factory? Y las respuestas subrayaron la necesidad de establecer un orden o protocolo de lanzamiento para las nuevas iniciativas, una orientación clara sobre cómo encarar la ronda de financiación y, especialmente, coincidieron en que hay que advertir que sacar adelante una start-up no es un hobby, que es imprescindible un cambio de la cultura y la mentalidad de los estudiantes. También subrayaron que el nexo entre una Escuela de Negocio y una Escuela Técnica puede ser la mejor garantía a la hora de crearse el propio trabajo y es, sin duda, un banco de pruebas para identificar y hacer crecer vocaciones científicas y empresariales.

A continuación se estableció un vivo debate y, al finalizar, todos compartieron una copa celebrando la iniciativa de IQS Tech Factory que augura todo tipo de nuevas complicidades desde dentro del mismo IQS como el IQS e-Club y desde cualquier lugar del mundo: todas las ideas están invitadas a participar en un proyecto de futuro.

Sobre IQS

IQS (Institut Químic de Sarrià), centro de la Compañía de Jesús, es uno de los centros universitarios con mayor prestigio dentro del panorama académico y científico nacional e internacional. Con 111 años de experiencia docente, IQS es una institución de referencia comprometida en dar respuesta a los nuevos retos que el contexto social, económico e industrial plantea.

IQS, miembro fundador de la Universitat Ramon Llull, ha ido evolucionando desde sus orígenes focalizados en la Química a su configuración actual: dos escuelas universitarias IQS School of Engineering e IQS School of Management; una sociedad IQS PEINUSA a través de la que realiza investigación, innovación y transferencia de tecnología para las industrias y empresas; y una división IQS Executive Education que ofrece formación especializada a los profesionales y a las empresas. Todo ello apoyados por un importante grupo de empresas a través de la Fundación Empresas IQS.

La formación integral de personas con actitudes, conocimientos y habilidades que les capaciten e impulsen hacia su desarrollo personal y profesional forma parte de la misión de IQS. Para ello, proporciona a sus estudiantes experiencias que permiten desarrollar sus habilidades en la comunicación oral y escrita, el trabajo en equipo, el pensamiento crítico, la resolución de problemas y el uso de herramientas de ingeniería, científicas y del área empresarial. Por su tradición científica IQS ofrece estudios de Grado, Dobles Grados, Máster y Doctorado en el área de la Química e Ingeniería Química, Ingeniería Industrial, Biotecnología, Bioingeniería y Farmacia a través de IQS School of Engineering, y en el área de Administración y Dirección de Empresas a través de IQS School of Management.