• LA NANOTECNOLOGÍA O COMO CONVERTIRLA NANOTECNOLOGÍA O COMO CONVERTIR LA MINA DE UN LÁPIZ EN DIAMANTES
Viernes, 27 Febrero, 2009
Temática: 
General
  • Las administraciones públicas europeas y españolas reconocen los beneficios de la nanotecnología aplicada a los diferentes problemas de la humanidad.
  • El ministerio de Ciencia e Innovación dota el proyecto NANOSOST del IQS con 2,5 millones de euros para el primer año y medio de ejecución.
  • Los productos nanotecnológicos representan una realidad mercantil de más de 135.000 millones de dólares.

Barcelona, 25 de febrero de 2009.- Quizás ante la atractiva idea de convertir la mina de un lápiz en diamantes, reestructurar los átomos de la arena para crear chips informáticos, obtener materiales más biocompatibles y duraderos para prótesis o bien crear micrófonos, cámaras o –por qué no– incluso ordenadores del tamaño de unas pocas moléculas, las admninistraciones se muestran cada vez más interesadas en las aplicaciones de la nanotecnología y en su investigación.

Hace tiempo que la nanotecnología ha dejado de ser una teoría científica para convertirse en una realidad. Con la promesa de aportar soluciones nuevas y más eficientes para muchos de los problemas de la humanidad (prevención y tratamiento de enfermedades, almacenamiento y transporte de energía, máquinas más eficientes, nuevos detectores y sensores, ...), la importancia de la nanotecnología empieza a ser reconocida por los distintos estados y la propia Comisión Europea que destinan importantes fondos públicos a I D i en nanotecnología. En este sentido España no es una excepción y el Ministerio de Ciencia e Innovación acaba de aprobar, en la convocatoria de iniciativas singulares y estratégicas, el proyecto NANOSOST, cuyo lema es “hacia una nanotecnología sostenible, responsable y segura” y que está promovido y coordinado desde el Departamento de Ingeniería Química del IQS.

La nanotecnología está en plena expansión y son reconocidos los beneficios que puede aportar a diferentes ámbitos: agentes mejorados para producción agrícola; tratamiento y regeneración de aguas; diagnóstico y tratamiento de enfermedades; detección y control de plagas; ayuda al control de desnutrición en lugares pobres; microelectrónica e informática; almacenamiento, producción, transporte y conversión de energías renovables; sistemas de defensa y de protección contra el terrorismo ... Por el contrario, se desconocen cuáles pueden ser los efectos de dichos materiales sobre la salud humana, el medio ambiente o los propios procesos industriales en los que deben intervenir. De igual manera, pocas veces existen regulaciones legales o normas de uso aceptadas sobre las medidas de control que deben establecerse y sobre los procesos tecnológicos que permitan la utilización de nanomateriales en forma segura.

NANOSOST pretende paliar esta carencia y aportar soluciones al respecto. El proyecto desarrolla la base científica necesaria para garantizar tanto la seguridad de los procesos nanotecnológicos como la de sus productos. Por tanto, las técnicas y tecnologías que se deriven de sus resultados constituirán los medios imprescindibles para decidir de forma temprana la viabilidad de unos determinados nanoproductos en fase de investigación o de desarrollo, diseñar procesos industriales respetuosos con la seguridad y la salud de los trabajadores y garantizar la seguridad de los productos finales y de los consumidores.

NANOSOST nace como consecuencia de la sólida experiencia del Departamento de Ingeniería Química del IQS en seguridad industrial y de las grandes esperanzas puestas por la comunidad científica y por la industria en el uso de las nanotecnologías, que se concretan ya hoy en nuevos materiales de características innovadoras y, en muchos casos, sorprendentes. Sistemas de análisis y de diagnóstico extraordinariamente sensibles y específicos, catalizadores químicos y biológicos de extrema selectividad y de alta eficacia, nanovectores portadores de fármacos que identifican su objetivo, pigmentos de interferencia, vectores energéticos limpios de alta capacidad, recubrimientos de alta inercia química y resistencia mecánica, nanotubos y nanohilos con propiedades inéditas, interfases nanoporosas capaces de reconocer moléculas individuales o materiales compuestos de extraordinarias prestaciones son sólo algunas de las aplicaciones de la nanotecnología.

El consorcio NANOSOST está formado por 21 miembros, entre universidades, centros de investigación y empresas. Por parte de la Universitat Ramon Llull, participan en él los grupos PQAT (Departamento de Ingeniería Química) y GEMAT (Departamento de Ingeniería Industrial), ambos del IQS, así como la empresa FLUBETEC, spin-off del IQS.

Sobre la nanotecnología

El término nanotecnología se refiere al campo de aplicación de diversas ciencias dedicado al control y manipulación de la materia a una escala menor que un micrómetro. Un micrómetro es la milésima parte de un milímetro y un nanómetro es la milésima parte de un micrómetro. Una bacteria suele medir unos pocos micrómetros y un átomo, unas décimas de nanómetro. En algunos casos la nanotecnología trabaja incluso a nivel de átomos y moléculas. Dicho de otra forma, es la ciencia aplicada que se dedica a la fabricación de tecnología en un grado de miniaturización hasta hace poco impensable.

También se habla de nanotecnología avanzada o fabricación molecular para referirse a la ingeniería de nanosistemas. Se basa en que los productos manufacturados se realizan a partir de átomos y moléculas. Las propiedades de estos productos dependen de cómo estén colocados esos átomos. Así por ejemplo, si reubicamos los átomos del grafito (compuesto por carbono, principalmente) de la mina del lápiz podemos hacer diamantes. Si reubicamos las moléculas de la arena, se hacen por ejemplo materiales absorbentes para eliminar sustancias tóxicas del agua. También de la arena se obtiene el silicio, base de los chips de los ordenadores, cuya manipulación a nivel nano está permitiendo máquinas cada vez más pequeñas y potentes. Muchos aún recuerdan aquellos teléfonos “móviles” que ocupaban un maletín entero y se ríen al compararlos con los actuales.


Una realidad mercantil

En el año 2007 el mercado de productos nanotecnológicos (aquellos en los que en su fabricación entran uno o más nanocomponentes) fue de 135.000 millones de dólares (Lux Research). Las mismas fuentes estiman que en 2014-15 se habrá superado el billón (1012) de dólares en este mercado, y los productos nanotecnológicos representarán el 15% de la industria manufacturera, con unas ventas 10 veces superiores a las de los productos biotecnológicos. Actualmente en España ya existen más de 200 laboratorios “nano” que trabajan para la investigación en nanotecnología.