• Entrevista a Clara Campàs, partner y co-fundadora de Asabys Partners
Entrevista a Clara Campàs, partner y co-fundadora de Asabys Partners..
Miércoles, 12 Junio, 2019
IQS Tech Transfer
Dra. Clara Campàs. Partner y co-fundadora de Asabys Partners
Dra. Clara Campàs. Partner y co-fundadora de Asabys Partners.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Cómo surge Asabys Partners?

 Asabys surge como respuesta a una oportunidad. Cada vez hay más fondos de capital riesgo especializados en salud y ciencias de la vida, en Barcelona y en general en Europa. Pero aún falta mucho capital privado y muchos fondos que permitan llevar los proyectos, que tenemos en la muy buena ciencia de nuestro entorno, hasta el desarrollo de productos y su comercialización, es decir, facilitar el salto de la investigación a su promoción como producto, compañías, servicios, etc., con valor añadido.

Aunque cada vez hay más fondos de capital riesgo y capital extranjero aterrizando aquí para hacer esta transferencia, es cierto que están focalizando los capitales en fondos más grandes y no entran hasta que las compañías están ya un poco maduras. Nosotros tenemos muy claro que existe un gran espacio de oportunidad con muy buenos proyectos que lo que necesitan es precisamente ir un poco antes del desarrollo del producto.

¿Y ésta es la función de Asabys Partners?

Sí, ocupar este espacio y de forma muy transversal, no sólo en el sector ‘biofarma’, sino también en el campo de las tecnologías médicas y en el sector emergente de la salud digital, concretamente de las terapias digitales. Porque, en definitiva, nuestro leitmotiv es invertir en terapias y tratar de cubrir necesidades médicas (curas, tratamientos, ....) que aún no estén cubiertas. Y nuestro objetivo es acertar en la selección de las inversiones y ejecutarlas de la mejor forma posible, para dar el máximo rendimiento a nuestros inversores.

En el segmento biofarma, hacemos inversiones en fases muy iniciales. Como ejemplo, la inversión que acabamos de hacer en la compañía Ona Therapeutics, surgida del Instituto de Investigación Biomédica (IRB) de Barcelona. Hemos ayudado a crearla, a negociar la transferencia tanto de tecnología como de patentes, desde el centro de investigación hasta su creación como compañía. Y los acompañaremos para hacer una ronda más grande con inversores locales e internacionales que permita llegar hasta los ensayos clínicos.

En el sector de las tecnologías médicas, tanto invertimos en early stage como en compañías ya más avanzadas. Es cierto que algunos fondos de inversión internacional están abandonando este campo de tecnologías médicas, muchas veces por la experiencia interna de los equipos, muchos de ellos más biólogos que tecnólogos. Pero pensamos que aquí también tenemos un campo de oportunidad de inversión, insistiendo mucho en el aspecto de ir en busca de necesidades no cubiertas, cambios disruptivos en la forma de tratar a los pacientes, y no solo en mejorar lo que ya existe.

En salud digital, tema muy nuevo y que aún se está definiendo, están empezando a surgir temas curiosos como los #digiceuticals (‘therapeuticals’ con base de tecnología digital), con algunas compañías que ya tienen estructura, facturación, clientes, etc. Recientemente también anunciamos nuestra primera inversión en Psious, una compañía que ya tiene como producto unas gafas de realidad virtual y 360º, para tratamientos de ciertas patologías mentales, como fobias, y también tienen algunos resultados en pruebas con pacientes con TDAH o autismo. Al final, es una herramienta que permite disponer de un biofeedback procedente de la propia terapia de exposición, útil tanto para el terapeuta como para el paciente.

Como he dicho, estamos convencidos que existe una gran oportunidad de hacer inversiones muy buenas y con valoraciones razonables. Y en este marco decidimos arrancar, con Josep Lluis Sanfeliu, el primer fondo de Asabys Partners, en el verano del 2018.

Y este primer fondo lo lanzáis de la mano del Banc de Sabadell …

Es el primero, efectivamente, y que llamamos fondo Sabadell Asabys. Al Banc de Sabadell le entusiasmó desde el primer momento la idea de los tres segmentos de inversión que he mencionado: biotech, tecnologías médicas y salud digital. Banc de Sabadell está haciendo una apuesta clara por el sector salud y por las start-ups en general, así que se sumaron en seguida con un compromiso económico importante que nos está ayudando mucho a avanzar en el resto. Muy satisfechos.

¿El balance de estos primeros meses?

¡Fantástico! ¡La apuesta está saliendo redonda! Tenemos un equipo de seis personas trabajando ‘full time’, hemos revisado 200 muy buenas oportunidades de inversión (un 25% son extranjeras), estamos en esta oficia fantástica… Y ahora, estamos completando el fundraising, es decir, captar inversiones para nuestro fondo que tiene un tamaño diana de 70M€, y también está funcionando muy bien. Es un proceso que requiere su tiempo, pero, por ahora, estamos muy contentos de cómo está yendo.

En vuestros segmentos de inversión, ¿hay lugar para las start-ups surgidas de centros universitarios?

A veces tenemos compañías que ya han arrancado y están buscando financiación. Pero, a veces, también tenemos proyectos académicos, procedentes de centros de investigación, universitarios, hospitalarios, etc., que encontramos, o que nos vienen a buscar, y que todavía no han constituido la compañía, o les falta ‘un punto’ para constituirla… Nosotros podemos financiar estos proyectos e incluso ayudarles a definir lo que nos gustaría ver para tomar la decisión de avanzar con ellos y acompañarlos en la inversión y creación de la compañía.

Por tanto, la respuesta es sí, tienen lugar, vamos a trabajar en proyectos, ‘pre compañías’, acabando de definir con ellos los puntos y ejecutarlos, porque tienen potencial y vale la pena llevarlos a cabo.

¿Crees que hay suficientes proyectos en Cataluña en los que invertir?

Sí que hay suficientes proyectos ¡y muy interesantes!, aunque a algunos les falta un poco de ‘re-shaping’, darles forma para sacarlos adelante y hacerlos atractivos a las multinacionales compradoras. Estamos viendo muchísimos proyectos de una calidad excelente, que compiten en ligas internacionales de mucho nivel. Es cierto que, a veces, los proyectos de fuera parecen más avanzados que los de aquí, pero éste es también nuestro trabajo y el espacio que queremos cubrir: hacerlos avanzar para atraer más capital inversor y obtener tanto retorno económico como en forma de productos para la salud de las personas.

¿Qué crees que les falta entonces a los proyectos de aquí?

Muchas veces solo les faltan un par de experimentos para conseguir el ‘eye-popping effect’, es decir, lo que hace exclamar ‘WOW’!. A veces, no es tanto que falte el resultado, sino la forma de explicarlo o de darle la importancia que tiene desde la perspectiva de mercado y de la necesidad no cubierta. Y otro punto es la visión global del proyecto: donde están y que necesitan para llegar a conseguir una compañía grande y atractiva, con visión global… Son algunos puntos que puede que no tengan demasiado claros.

Muchas veces, el conocimiento o los resultados van dirigidos a la experiencia propia del grupo de investigación, mientras que los que han hecho el esfuerzo de compartirlos en el otro extremo del mundo, conkey opinion leaders, y contrastar resultados o tecnologías, han añadido muchas capas de valor para poder darle al proyecto una forma mucho más ‘contrastada’. Este acompañamiento forma parte también de nuestro trabajo en Asabys.

¿Crees que es adecuada la valoración de los proyectos biotech en nuestro país? ¿O crees que están sobrevalorados?

La suerte es que aquí aún no hay unas valoraciones desorbitadas, como las que sí vemos en otros mercados como el de EEUU, donde las valoraciones de las compañías que aún no tienen un producto, que aún son expectativas sin estar plenamente desarrolladas, son, desde mi punto vista, muy exageradas. Y están empezando a tener impacto negativo en la capacidad de los fondos de invertir en estas oportunidades y en el retorno de la inversión.

Mientras que aquí, la relación calidad/valoración de estos proyectos es aún adecuada… y entre todos tenemos que procurar que esto no se descontrole, porque para esto está viniendo capital extranjero a buscar oportunidades.

Nos queda hablar de la Dra. Campás y de su aportación profesional a Asabys Partners.

Hice el doctorado en Farmacia y el post-doc en el Hospital del Mar. Entré a trabajar en el 2006 en Advancell, una de las primeras empresas biotech, hasta el 2014 cuando fui a Kern Pharma, donde dirigí durante 4 años el departamento de Estrategia y Desarrollo, donde se define y ejecuta lo que la compañía saca al mercado a largo y corto plazo. Aprendí muchísimo, pero quería volver al entorno más innovador de la pequeña empresa.

¿Qué aporto? Creo que tres cosas: primero, mi conocimiento técnico- científico y mi forma de pensar y de resolver los temas. En segundo lugar, mi experiencia y conocimiento de las start-ups del sector salud, donde he visto muchas compañías y he aprendido que éstas tienen que estar bien financiadas, no con preocupación de ir a buscar dinero constantemente, sino yendo a financiar la compañía y ejecutar los proyectos de forma correcta y en los tiempos que toca. Porque los proyectos pueden fallar porque la ciencia no acompañe, pero no porque la financiación haya sido mal planteada.

Mi tercera aportación es la capacidad de hablar muchos lenguajes diferentes, desde acompañar esta transferencia tecnológica y hablar con los investigadores y equipos, hasta hablar con los inversores, desde una perspectiva más económica y financiera. La figura de este interlocutor es la que yo puedo aportar.

Y también eres miembro del panel de expertos que concede los premios Trifermed desde hace cuatro años…

Lo soy desde el principio, muy afortunada. La idea de los premios Trifermed  la planteó el Dr. Sergi Trilla en una cena de amigos, de donde salimos ya con la lista de premiados, futuros candidatos,… ¡Todo muy mágico! Todos los integrantes del panel hemos puesto mucha ilusión en dar estos reconocimientos y hemos mantenido en todas las ediciones de los premios la magia de la emotividad y del reconocimiento de aquella primera cena. Son una buena manera de poner de manifiesto el impacto social que tiene nuestro trabajo y el del todo el sector.