Entrevista a Ignasi Cañagueral

Jueves, 17 Enero, 2019
Temática: 
IQS Tech Transfer
  • Ignasi Cañagueral. Director de Ingeniería y Mantenimiento de Dow Tarragona y Reliability Director de Dow Europa

    1.Cuál ha sido su trayectoria profesional?

Soy Ingeniero Químico IQS de la promoción de 1987. Empecé en Dow Tarragona como Ingeniero de proceso … ¡y llevo ya 30 años en Dow! . He pasado por diferentes áreas (y también países): 4 años como ingeniero de planta, 2 años en Control de Calidad, después pasé a liderar un proyecto de cambio cultural en la empresa (adaptación de procesos de trabajo y herramientas informáticas), más tarde director de una pequeña fábrica de poliuretano cerca de Tudela, 5 años más en Italia también como director de otra planta de sistemas de poliuretano, después volví a Tarragona, para dirigir las 7 plantas de polietileno. Aquí, pasé a ser responsable de Seguridad y Medio Ambiente de Tarragona y después de Sostenibilidad de Dow Chemical. Desde hace un año, se unieron las áreas de Ingeniería y Mantenimiento a nivel global, y soy el responsable de las mismas en Tarragona, además de Director de fiabilidad de las plantas en Dow Europa.

2. Una trayectoria dilatada, intensa y muy diversa como ingeniero…

Sí, en Dow he tenido responsabilidades de gestión de personas, de activos y de seguridad e impacto de la unidad productiva en el entorno. Para mí, son las tres partes principales de la gestión de plantas químicas.

Lo que aporta trabajar en una empresa como Dow Chemical es que hay mucha gestión a nivel global, el complejo de Tarragona no es una isla. Les interacciones en el mundo actual son muy globales y estamos conectados a todas las plantas: Estados Unidos, Alemania, Holanda y sur de Europa (Turquía, Italia y Portugal)

3. De las áreas en las que ha trabajado, ¿cuál destacaría especialmente?

Quizás donde más he aprendido sea en el área de Sostenibilidad, a la cual sigo vinculado actualmente desde Ingeniería y Mantenimiento.

La Sostenibilidad es la clave en nuestro sector. Me gustaría hacer énfasis en que somos precisamente los ingenieros químicos (junto con otros profesionales e ingenieros de las plantas) los que tenemos y tendremos un papel fundamental en la resolución de problemas que tenemos como Sociedad. Cuando analizamos los problemas y retos sociales actuales (materiales, energía, medioambientales, economía circular, etc.), vemos que los vamos a resolver los químicos, especialmente los ingenieros, porque todos estos retos precisan de respuestas desde la ingeniería química. Y nosotros debemos transmitir el mensaje, estamos para ayudar y haremos que la sociedad mejore. Esto es muy gratificante y da sentido a lo que hacemos. Se pueden resolver los problemas, con sentido comercial y obteniendo beneficios, pero con responsabilidad.

4. Su experiencia le da una amplia visión y conocimiento del sector químico. ¿Qué oportunidades cree que ofrece al sector la i4.0 ó 4ª revolución industrial?

Ya no sabemos si es la i4.0 o ‘x.0’. Esta será la evolución/revolución que nos ayudará a hacer realidad muchos de los retos que tenemos por delante, y que solo los superaremos haciendo las cosas de forma diferente.

Actualmente, en el área de Fiabilidad de plantas hay ejemplos como los  sistemas predictivos de ‘machine learning’, que permiten el análisis de datos de forma inteligente, pudiendo predecir la probabilidad de sufrir un problema en un tiempo determinado.

Otro ejemplo es la inspección de espacios confinados mediante el uso de robots y drones, que realizan las inspecciones visuales de alta definición con cámaras de alta resolución y evitan poner en riesgo a las personas, que realizaban estas actuaciones hasta hace muy poco. Aún no hemos llegado a que el robot opere y repare, ¡pero llegaremos!

Esta revolución tendrá sentido si aporta valor al día a día, no se trata de estar ‘de moda’. Por ejemplo, la gestión de los procedimientos críticos de las plantas comportan ‘muchos papeles’, que están migrando a tabletas ATEX y a procedimientos digitales. Lo mismo que las coordinaciones entre actividades empresariales con empresas de servicio, también se están empezando a gestionar en entornos sin papeles. Todo esto mejorará la eficiencia del trabajo, y solo se podrá realizar si todos los actores disponen de las herramientas adecuadas: Wi-Fi o 4G privada, tabletas ATEX, etc. Estos son los proyectos que se implementarán en la industria en los próximos meses.

Los temas de big data son otro potencial enorme: análisis de datos, redes de sensores con conectividad reducida (para análisis de corrosión de líneas, por ejemplo). ¿Podríamos estudiar las dos o tres mil señales generadas en los controles de procesos por medio de big data? Está aún por llegar, y es un potencial inmenso.

Hay muchas herramientas avanzadas que aportarán valor a las plantas. La i4.0 transformará la industria en mucho más eficiente, segura y responsable. Representa competitividad, una transformación, y quien no esté ya, está fuera de la ecuación.

5. ¿Cuál es su visión del sector químico actual?

El químico es un sector consolidado y muy respetado en Europa, pero tiene grandes retos por delante en los próximos veinte años, sobre todo en Europa, que es líder respecto a otros mercados a nivel legislativo y productivo, como es el caso de la protección del medio ambiente, pero que a la vez supone un reto importante. Los acuerdos de Paris (y se ha confirmado en el último encuentro del G20 en Buenos Aires) se han consolidado y no hay vuelta atrás. La industria tiene una gran oportunidad y se tiene que ‘poner las pilas’.

Ejemplos de los grandes retos que tenemos como industria y como sociedad serian el hecho de reducir o reconducir las emisiones de CO2, un reto mayúsculo, o los tratamientos de aguas residuales, que se están desarrollando a través de BREFS (mejores tecnologías disponibles aplicadas a diferentes ámbitos). El sector necesita una reconversión tecnológica y que se podrá hacer gracias a nuevas formas de hacer química, que representarán nuevas inversiones, y alguna desinversión también… Pero como sector, debemos seguir en la línea de mostrar nuestra capacidad para resolver problemas y retos y mejorar la calidad de vida de las personas, directamente o a través de los productos que fabricamos. Y, por supuesto, recordar constantemente que sin química no seriamos nada, el futuro será con química… ¡ y es que la vida es química!

En resumen, como sector tenemos grandes retos sin duda: el precio de la energía, sobre todo en el estado español, el impacto ambiental del CO2, el impacto de la química en la salud, etc. Pero tenemos la responsabilidad de mostrarnos como un sector innovador y que aporta soluciones.

6. ¿Cómo ha influido su formación como ingeniero químico IQS?

Soy lo que soy gracias a IQS, la carrera científica me ha ayudado a tener apertura de mente suficiente para absorber muchas cosas.

Destacaría al ingeniero químico IQS como una persona versátil, dispuesta a aprender cosas nuevas y diferentes y a sacarles valor. IQS nos prepara para salir de nuestra zona de confort y adquirir versatilidad y flexibilidad, lo que hace que el ingeniero IQS busque, no solo ser el experto de su área, que también, pero sobre todo desarrollar ideas y aportar beneficios, con una preparación de vanguardia y competitiva. La preparación académica es muy importante, pero yo destacaría también la disponibilidad al cambio, el ‘readiness for change’. La versatilidad creo que es una característica diferencial de los ingenieros IQS.

Finalmente, destacaría la vocación de acercamiento a las empresas, que siempre ha existido y que ayuda a los alumnos a prepararse mejor, a tomar consciencia del mundo real y acercarse al concepto de Empresa.

Ciencia y Empresa, se necesitan una a otra para fomentarse y el ‘fundamento’ lo pone IQS.