• Entrevista a Pere Palacín
Lunes, 29 Julio, 2019
IQS Tech Transfer
Dr. Pere Palacín. Profesor Catedrático de IQS School of Engineering. Director General de Energía, Seguridad Industrial y Seguridad Minera de la Generalitat de Catalunya
Dr.Pere Palacín. Profesor Catedrático de IQS School of Engineering. Director General de Energía, Seguridad Industrial y Seguridad Minera de la Generalitat de Catalunya

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En el 2013, decides compaginar tus tareas académicas en IQS con la de Director General de Energía, Seguridad Industrial y Seguridad Minera de la Generalitat de Catalunya. ¿Qué te ‘sedujo’ de la función pública?

Primero, tengo que decir que lo pude hacer porque IQS me facilitó mucho la oportunidad que se me presentaba para asumir el cargo de Director General de Energia, Seguridad Industrial y Seguridad Minera. Yo siempre había trabajado en el sector eléctrico (estuve en Enher y en Red Eléctrica de España durante 14 años), y después me incorporé a IQS como profesor responsable de la rama eléctrica y energética de la nueva carrera de Ingeniería Industrial que se creó en el 2002.

Con esta nueva oportunidad, tenía la posibilidad de observar el sector energético desde todas las vertientes: desde las empresas energéticas punteras, desde la docencia y desde la Dirección General en la Administración Pública. Al consejero que me propuso el cargo le puse como condición que el Centro Universitario estuviera de acuerdo. En estos momentos, soy profesor en excedencia y sigo impartiendo dos horas de clase semanales, junto con mi cargo de Director General.

 ¿Cuál es el balance después de 6 años en el cargo?

El balance es muy positivo, una experiencia personal diferente y muy enriquecedora que me ha aportado una visión diferente, es como observar la otra cara de la moneda. He podido comprobar que la Administración funciona mucho mejor que la percepción general que se tiene ‘en la calle’, hay muy buenos funcionarios, técnicos y profesionales, que son los que hacen funcionar el sistema.

En todos estos años he estado a las órdenes de cinco consejeros, uno de ellos muy breve, he padecido la aplicación del art.155, he vivido momentos muy complicados de crisis y con muy pocos recursos... Además, también coincidió en el tiempo, en el 2017, con el hecho que tuve que asumir las funciones de Decano del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Catalunya (COEIC). Con ambas funciones, Director General y Decano del COEIC, tuve que despachar mucho con los diferentes consejeros y gestionar diversas leyes relacionadas con Territorio y Sostenibilidad.

Personalmente, el balance es muy positivo, a pesar del estrés padecido en numerosas ocasiones: me ha tocado aprender mucho, he adquirido muchos conocimientos y he hecho muchos contactos.

Como experto del sector energético y con esta visión global, ¿Cómo ves las relaciones existentes entre los tres ámbitos: ¿Administración, empresas y universidades? ¿Y cómo crees que se podrían mejorar?

Nuestra Dirección General está dentro de la Consejería de Empresa y Conocimiento, englobando universidades, centros de investigación y empresas. ¿Qué nos falta? Un poco de conexión entre las ‘tres patas’. Hacemos investigación, sí, pero ¿es realmente la que necesitan las empresas? ¿Se involucran las empresas suficientemente?

Es muy importante que la investigación sea un proyecto real, con retorno e impacto social. No quedarnos en la investigación de las publicaciones y de los ‘papers’. Deberíamos buscar más implicación por parte de las empresas también, que algunas hacen muy poca… porque las ayudaría a ellas y a sus clientes. Y desde las universidades, como ya he dicho, no hacer tanta investigación básica y buscar más la aplicada, abriéndose más a la industria.

¿No crees que lentamente esto está cambiando? ¿O depende del sector?

Te diría que a las empresas energéticas les cuesta mucho invertir en investigación. No es como el sector salud, donde hay mucha más integración, en gran parte por la implicación e incorporación de los propios hospitales. Pero las empresas multinacionales del sector de energías, con grandes oligopolios, difícilmente integrarán el centro de investigación dentro de la propia empresa, el centro investiga por su cuenta.

¿Y el papel de la Administración?

La Administración debe hacer de nexo de unión de todo esto. Hace una gran función, que es aportar fondos basales a los centros de investigación. La clave seria que después de la investigación básica entrase la empresa, para favorecer el desarrollo de un prototipo o de una aplicación concreta. Y la Administración intenta todo esto, pero no siempre lo consigue.

Lo que sí hace es mantener los centros y fomentar la investigación básica. Por ejemplo, yo también soy secretario del Patronato del Instituto de Investigación de Energía de Cataluña (IREC) del cual forman parte patronos de la Administración, de las universidades y de empresas privadas. La Administración, como ya he comentado, aporta fondos basales para investigación y cada vez, las aportaciones públicas aumentan, porque muchas de las empresas se han ido retirando… Hay que acabar de pulir todo esto, y sería muy interesante promover proyectos de mayor escala.

Y ya que hablamos de empresas, ¿cuál es tu visión de futuro del sector energético?

Es un sector muy complicado. Ya he comentado que uno de los problemas es que las empresas son oligopolios, son muy grandes. Aquí en Cataluña, Endesa es la que gestiona la energía eléctrica de la mayor parte de la red del territorio.

Pero está viniendo un cambio muy importante, la denominada transición energética. Tanto en Europa como en España y Cataluña, existen actualmente proyectos de regulación para cambiar del modelo de energías fósiles a modelos de energías renovables: fotovoltaica, eólica y otras tecnologías deben substituir las fuentes de energía actuales. Todo esto tendrá muchas implicaciones: las centrales no serán las mismas, afectará a la movilidad… porque estamos hablando de movilidad totalmente eléctrica. Las previsiones son que en el 2030 el 50% de la energía consumida en Europa sea de origen renovable, con el objetivo que en el 2050 sea 100% renovable, un objetivo muy ambicioso.

La implicación de todo esto en instalaciones de generación es muy grande: en números concretos, para el año 2050 en Cataluña deberíamos tener 12000MW eólicos… y en estos momentos tenemos 1286MW… ¡tenemos que multiplicarlos por 10! Hacer un parque eólico de 90MW ya es muy complicado, casi imposible, ¡imagina hacer 11000 parques eólicos de 90MW! Y respecto a la energía fotovoltaica, necesitaríamos 33000MW, y actualmente tenemos 300. ¡Es todo un reto!

He de decir que actualmente hay muchos promotores de proyectos muy grandes, de muchas hectáreas de placas fotovoltaicas, para crear los llamados “huertos solares”. Tenemos muchas solicitudes, pero en Cataluña tenemos una limitación oficial de superficie, pero el decreto cambiará porque se necesitan muchas hectáreas.

También es cierto que las tecnologías van cambiando y mejorando en este sentido, con edificios autosuficientes que mejoren el consumo energético, para no tener que hacer estas extensiones tan impresionantes. Es fundamental la promoción del autoconsumo de energía solar, la generación compartida, etc. Granito a granito nos vamos concienciando todos, afortunadamente, e iremos cambiando.

El futuro será potenciar la creación de pequeñas empresas, cooperativas de autoconsumo, crear redes cerradas para compartir energía entre empresas y particulares. El modelo está cambiando, y el gran cambio de paradigma será que generador y consumidor podrán estar l mismo nivel, e incluso ser la misma persona.

¿Añadirías algún reto energético más al que nos enfrentemos como sociedad?

El reto evidente es que debemos insistir en ser muy conscientes y reducir los consumos de energía. No podemos gastar alegremente la energía que ha tardado tantos años en generarse.  Falta la conciencia (en empresas y a nivel individual) que la energía es un bien escaso y contaminante, tanto en su producción como en su uso. Debemos promover la conciencia del ahorro y de la eficiencia, que ha mejorado mucho con medidas de eficiencia como la adecuación de edificios (cristales, materiales de construcción, por ejemplo), o con la utilización de lámparas LED, que ha supuesto un ahorro muy grande.

Ya sea por consciencia ambiental, ya sea por economía, hemos de hacer un esfuerzo colectivo.

Hablemos finalmente de tu tarea docente y tu relación con IQS. ¿Qué te gusta más del mundo académico?

Yo siempre seré profesor, me gusta mucho la docencia, enseñar y estar en contacto con la gente joven, desde mi cátedra en excedencia y desde las dos asignaturas que imparto (‘Tecnología Eléctrica’ y ‘Generación y Transporte de Energía Eléctrica’). Es muy importante para mí no desvincularme de la tarea académica, porque mi intención es volver y seguir formando jóvenes, aprendiendo a la vez de ellos.

¡Y los alumnos encantados de tener al Director General de profesor, seguro!

Los alumnos valoran mucho la relación y la experiencia del profesor con el mundo ‘real’. Es importante el hecho que desde IQS tengan la posibilidad de visitar empresas del sector… o la visita que hacemos al IREC, donde pueden ver los campos de investigación actuales en el sector energético. Y a mí me gusta mucho mostrarles el mundo de la energía y despertar su interés e inquietud en esta área.

Destacaría otra visita muy impactante, la que hacemos a un centro hospitalario. Como Dirección General de Energías, Minas y Seguridad Industrial, una de las funciones que tenemos asignada es la encomienda de gestión del Consejo de Seguridad Nuclear (todas las instalaciones reactivas de Cataluña: equipos de hospitales, centros de diagnóstico, etc. precisan de la autorización de nuestra DG para poder operar). Fuimos al Hospital de la Vall d’Hebrón y quedamos impresionados con los equipos de diagnóstico y de tratamiento; con los equipos humanos multidisciplinares, con médicos, sí, pero también con ingenieros, físicos… yo, personalmente, quedé muy impresionado con esa visita.